Está a punto de comenzar el Juicio contra el Magistrado Don Salvador Alba, que fue portavoz de la conservadora Asociación Profesional de la Magistratura (APM). Se le acusa de prevaricación judicial, cohecho, falsedad en documento oficial cometido por funcionario público y otros delitos. Un juez al banquillo. La pregunta que nos hacemos es… ¿habrá más jueces que se sienten en el banquillo?

La cuestión gira, una vez más, en torno a los «ruidos de sables» entre los jueces de las que últimamente les hemos venido hablando en diversos artículos.

De acuerdo con lo que narra el artículo de El Diario que pueden leer pinchando aquí, todo gira en torno a:

«un acuerdo corrupto [del magistrado] con un empresario al que entonces investigaba para perjudicar a su compañera de profesión [la magistrada] Victoria Rosell, que en aquel momento hacía su primera incursión en política como independiente en las listas de Podemos al Congreso de los Diputados por la provincia de Las Palmas. (…) se trataba de una conspiración urdida por Alba para alimentar la querella que contra Rosell había interpuesto José Manuel Soria, ex ministro de Industria, Energía y Turismo, ex presidente del PP canario, rival de la jueza en las elecciones de diciembre de 2015 (…) el concurso de Alba fue fundamental para que la Sala Segunda del Tribunal Supremo admitiera a trámite la querella de Soria contra Rosell por cohecho y retardo malicioso en la Administración de Justicia, un hecho que obligó a la jueza en excedencia a renunciar a la Diputación Permanente del Congreso, en cumplimiento estricto del código ético de Podemos»

El artículo da muchos detalles acerca de cómo se sustentan las pruebas de la acusación y cómo la defensa intenta anular esas pruebas. Lo hemos visto antes en procesos entre jueces: se aportan las pruebas y se hace todo lo posible por los jueces para que esas pruebas no sean tenidas en consideración. A pesar de ser pruebas, como en este caso, nucleares y objetivas para el procedimiento.

No sabemos lo que ocurrirá en el Juicio y tampoco, como es de suponer, el contenido de la sentencia. Lo que sí podemos saber es que a la Magistrada Victoria Rosell se le perjudicó notoriamente por las actuaciones de otro Magistrado que, todo parece indicar, no estaban sustentadas sobre hechos ciertos.

Han tenido que pasar años y muchas horas de lucha y sin sabores para la Magistrada Rosell para poder lograr que, al menos, se intentara hacer Justicia.

Como decíamos un poco antes, en un artículo que publicamos hace unos días, hablábamos de «ruidos de sables» que parece que existen actualmente entre las diferentes Asociaciones que agrupan al colectivo de jueces y magistrados. Pueden leer el artículo pinchando aquí.

Habla de la polémica que ha surgido entre los jueces por las actuaciones que el actual Consejo General del Poder Judicial, que está «en funciones«, está llevando a cabo. Todo ello con el fin de dejar colocados en los puestos más importantes de la Magistratura, a aquellos candidatos que ellos consideran más válidos. Unos nombramientos que perdurarán durante años y sobre los que la gran mayoría de las Asociaciones Judiciales, a la vista de las noticias que se van conociendo, no están de acuerdo.

Todas las Asociaciones de ámbito judicial están en contra de una única Asociación: la Asociación Profesional de la Magistratura. La misma de la que fue portavoz en su día el Magistrado Alba del que hablábamos en este artículo.

Pero no es el caso del Magistrado Alba, el único caso de Jueces -que conocemos en esta Asociación de Víctimas de Corrupción Judicial– a los que se acusa de haber cometido unos presuntos delitos y se está intentando llevar ante la Justicia. Conocemos otros casos parecidos.

Recientemente La Tribuna de España publicó un artículo titulado «Jueces que mienten y benefician a terceros«. Lo pueden leer pinchando aquí. También lo reprodujimos nosotros. Lo pueden leer en nuestra web, pinchando aquí.

El artículo cuenta el caso de una querella criminal presentada contra dos juezas por una serie de presuntos delitos. Estos presuntos delitos se acreditaban documentalmente, de acuerdo a la información que nos ha sido facilitada. Sin embargo, la querella fue inadmitida por los Jueces del Tribunal Superior de Justicia que la estudiaron.

Al inadmitir, los Jueces lo que hacen es evitar tener que investigar las presuntas actuaciones delictivas. En este caso, de otras juezas.

Inadmitieron la querella a pesar de que en ella y en los numerosos documentos que acreditaban los presuntos delitos se presentaban indicios de criminalidad más que suficientes como para justificar que se abriese una investigación. Pero no. Hasta ahora se han negado los Jueces a investigar a sus compañeras.

Por lo que hemos podido saber, actualmente está pendiente de resolución un Recurso de Súplica presentado en contra del Auto de inadmisión. En el Recurso de Súplica se solicitó también que se elevaran determinadas cuestiones prejudiciales ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea. Hablaremos de ello en un posterior artículo con más detalle.

No deja de ser sorprendente lo difícil que es entender que determinados jueces estén dispuestos a violar la Ley. Pero más sorprendente es y más difícil de entender, que otros jueces lo permitan y… lo que es peor, que lo pretendan ocultar.

Esperaremos a ver qué ocurre en el juicio que está por empezar contra el Magistrado Alba. Les iremos informando. De la misma manera que lo haremos con respecto a otras actuaciones contra jueces que hayan presuntamente violado la Ley.

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